miércoles, 17 de octubre de 2012


Es así, una décima de segundo lo que dura decidir decir que sí o que no a algo o a alguien, lo que dura salir o entrar en un sitio, lo que dura escribir o borrar un mensaje o una carta, lo que dura apretar al botón verde de llamada,al rojo o al apagado, lo que dura decidir si ir a un sitio o no, todo eso,cambia el curso de las cosas. Si hubieras dicho que no a aquella persona, nunca hubieras podid
o saber que hubiera pasado si hubieras dicho lo contrario,¿no?. Si no hubieras entrado a aquel sitio, jamás hubiera pasado lo que pasó y entonces al salir no hubieras visto a quien viste ni hubieras llegado tarde a otro lugar o quien sabe que más, pero y si no hubieras entrado? habrías echo otra cosa, y todo habría sido completamente distinto. Igual que cuando te llama un número oculto y decides apretar el verde, y ¿si no lo apretaras? alomejor nunca podrías llegar a saber de quién se trataba,que es lo más probable. No puedes saberlo, solo hay una cosa clara que se sabe ciertamente y esque una sola decisión por muy pequeña que sea, 
hace que hoy estés dónde estés con la gente que estés, tengas lo que tengas y que dejes atrás todo aquello que no llegó a pasar nunca simplemente porque no tenía que pasar, y no hay más, es así.
A veces uno no hace siempre lo correcto, se equivoca y comete un error y tras él, otro, pero para eso están, porque a base de ellos se aprende, ¿no? eso me dijeron. Pero, ¿y si ya es demasiado tarde? no se, también me dijeron que nunca es tarde para nada, que si quieres conseguir algo, has de ir tras ello, ponerle empeño y demostrar lo que realmente eres y vales. Ahora mismo estoy estancada, quisiera ir para atrás y arreglar aquello que no debió de haber pasado... corregirlo, pues realmente no quería que sucediera. Pero no puedo volver atrás y aquí estoy en el presente, sin saber a donde ir, ni que camino seguir... dejando pasar aquello que nunca se detiene, el tiempo.